20080207

Aire

Murió de asfixia por no hacer mover el aire, inpregnadas sus fosas de un polvo marrón amargo como la hiel. Nadie lo hoyó derramar sus últimas lágrimas, nunca gritó; su lucha fue real como otra cualquiera. En su soledad, repasó minuciosamente cada paso dado y no hayó error de cálculo, logística ni estrategia. Creyó haber compartido algo que no consigió recordar pero lo cierto es que nadie nunca escribió una linea de epitafio en su tumba.