Aire
Murió de asfixia por no hacer mover el aire, inpregnadas su fosas de un polvo marrón amargo como la hiel. Nadie lo hoyó derramar sus últimas lágrimas, nunca gritó; su lucha fue real como otra cualquiera. En su soledad, repasó minuciosamente cada paso dado y no hayó error de postura, logística ni estrategia. Decadente, creyó haber compartido algo que no consigió recordar pero lo cierto es que nadie nunca pudo escribir una linea de epitafio que describiera su tumba.


0 Iruzkin
Publicar un comentario en la entrada
Haria jarraituz...:
Crear un enlace
<< Home