20220612

Tzigana

La luz del sol desaparece aquí.
Y abajo sólo quedo yo, amplio horizonte de un cuerpo por descubrir, una mente con la que conversar.
A solas.
Cierro los ojos y al fondo, se escucha una melodía que mueve mis pies cansados.
Y bailo, sólo bailo.
Un voz me guía en sus silencios.
Es ella, libélula eterna que destruye y construye sin mover el aire y genera paz.
Mis pies mueven ahora mi cuerpo libre, y todos los errores son perdonados. 
Ya nada importa, ya nada duele. 
Ella también soy yo, y el sentir de otros cuerpos movientes que renacen aquí abajo.
Otra vez me siento bien. 
Puedo subir y enfrentarme a la luz.
Y si no te sorprendiera tanto, quisiera abrazarte a tí también.